Mientras leo: Detrás de lo obvio

Creo que otra vez el título se ubicó de una manera extraña, considerando que el microcuento de Idries Shah es tan breve que lo pueden leer a continuación. Así que no es este  un comentario “mientras leo”, sino otra vez, al igual que con el relato de Cicerón, “una vez leído”.

 El cuento está compuesto a través de dos grandes elementos: la narración en sí, y el mensaje que Shah quiere darnos. He aquí:

Todos los viernes por la mañana Nasrudín llegaba al mercado del pueblo con un burro que ofrecía en venta.

El precio que demandaba era siempre insignificante, muy inferior al valor del animal.

Un día se le acercó un rico mercader, quien se dedicaba a la compra y venta de burros.

-No puedo comprender cómo lo hace, Nasrudín. Yo vendo burros al precio más bajo posible. Mis sirvientes obligan a los campesinos a darme forraje gratis. Mis esclavos cuidan de mis animales sin que les pague retribución alguna. Sin embargo, no puedo igualar sus precios.

-Muy sencillo -dijo Nasrudín-. Usted roba forraje y mano de obra. Yo robo burros.

Detrás de lo obvio, Idries Shah

Hablemos un poco, muy brevemente, del autor de este relato. Nació en un lugar de la India llamado Simla, y su padre, Sirdar, era mitad hindú y mitad afgano. De este hombre no se sabe mucho, pero sí de su hijo, Idries, que con su esoterismo y amor por la magia y las letras, presenta una serie de cuentos relacionados, por lo general, con la brujería.

 Pero no este. Detrás de lo obvio corresponde a un cuento distinto, vinculado más bien a sus historias de humor y moralejas. Sin embargo, me atrevo a plantear la siguiente pregunta: ¿es realmente una moraleja lo que Shah intentó decir? Es más que eso, es una crítica social.

 El poder lo acaparan unos pocos, siempre ha sido así, y en países como la India es un tema aún más pronunciado. Pero aquí, recién a comienzos del siglo XX, un hombre como este se atreve a plantear lo indecible: aquello que poseen los más ricos como un derecho adquirido, como lo es el trabajo de otras personas a su disposición, como lo son los bienes materiales, es un robo.

 Aún en la circunstancia de no compartirlo del todo, considero necesario aplaudir su audacia. Pretendió afirmar que la naturaleza nos ha hecho a todos iguales, y somos nosotros quienes, a partir de nuestras decisiones, vamos viendo qué hacer con aquello que se nos dio. Sin embargo, Shah plantea que lo que no conseguimos con nuestro esfuerzo y a pesar de eso poseemos, no es realmente nuestro.

Es un robo.

Publicado por angelesmenablog

Escribo. Pienso. Vuelvo a escribir, borrar y reescribir. Vuelvo a pensar. Todavía no sé, realmente, si es que existo.

2 comentarios sobre “Mientras leo: Detrás de lo obvio

  1. Estimada Ángeles:

    ¡Muy interesante el microcuento, y el análisis que haces de él! Si pudiera agregar algo que desprendí del texto, y de lo que sé de economía, sería que el precio de algo dice mucho sobre el costo de esto; es decir, si el precio es muy bajo, es probable que no todos los costos estén considerados, y se produzca el robo que dices. Porque, en la empresas más pequeñas, los precios son más altos porque se cobra el valor real del producto. ¡Un fuerte abrazo!

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