Somos malas personas

Mi hermano nació cuando yo tenía dos años. Como muchas hermanas mayores, al ver esa carita sonrosada, esas mejillas gorditas, esa sonrisa encantadora… lo detesté. La envidia, a pesar de que no lo recuerdo con tanta claridad, me carcomía. Y después, a medida que me fui acostumbrando al hecho de ser hermana mayor, comencé a asumir ese rol como si de una arpía se tratase. Yo era mala, bien lo recuerdo. Le daba órdenes para todo, lo corregía aún cuando hacía las cosas bien. En nuestros juegos, porque vaya que jugábamos harto, yo era la mandamás, y él acataba todo con una sumisión sorprendente.

Por varios años fue así. Yo era una persona egoísta, y si bien a veces sentía compasión por mi hermano, porque no tenía amigos, porque era distinto a los demás, no era suficiente como para cambiar de actitud. Hasta ese día.

Resultado de imagen para karl leisner
Karl Leisner

Yo había escuchado en clase sobre un beato católico del movimiento de Shöenstatt, Karl Leisner. Había sido un seminarista alemán en las filas de la segunda guerra mundial, que fue apresado por la Gestapo y llevado a un campo de concentración. Leisner murió poco después de la liberación de los prisioneros, en un sanatorio de Planegg. Y entre sus frases, que eran muchas, había una que recordé con mayor interés: en el dolor, en la desesperación más grande, cuando sentía que el mundo se le derrumbaba a pedazos, se encomendaba a Dios y repetía “firme, muchacho…firme”. Y eso lo levantaba

 

 

Firme, muchacho. Firme. 

 

De una manera un tanto anecdótica, le conté esto a Cristóbal, mi hermano.

Y él lo primero que dijo tras este relato, su respuesta más inmediata, fue repetir aquello con los ojos cerrados: firme, muchacho. Firme.

Cristóbal sufría. Yo no me daba cuenta. Era la bolsa de boxeo de sus compañeros, era el hazmerreír de profesores y de alumnos. Era el tonto de la clase. El ignorado de la casa. El muñeco de su hermana. No era nadie. Invisible, raro, distinto.

Resultado de imagen para bullying
No es Cristóbal, pero se parece.

Yo tenía nueve o diez años por ese entonces. Y sentí angustia. Algo pesado en mí, una sensación de culpa.

Yo le dije que lo quería. Él me abrazó, y me dijo que también. Le pedí perdón, él no comprendía por qué habría de hacerlo.

Cristóbal es de esas pocas personas que quedan en el mundo que no comprenden la maldad en su totalidad, o si lo hacen, es algo conceptual, lejano, algo que se entiende de manera abstracta pero nunca empírica, puesto que los niveles de envidia, bajeza u odio que pueda sentir son ínfimos. Él es un niño bueno. No es santo, para nada, nadie lo es, creo yo. Pero es bueno.

Pero, ¿qué pasa con nosotros, con los demás? ¿Por qué nos cuesta tanto entender eso? ¿Por qué, si no estamos ante ningún trastorno o condición diferente, tenemos que involucrarnos con esos sentimientos de rechazo o competencia, de individualismo o de desprecio hacia el distinto? ¿De dónde sale esa carrera vertiginosa en pos de alguna meta que aún no vemos, y que queremos, no obstante, llegar primero? ¿Y llegar primero a dónde, perdón? ¿A morirnos, acaso? ¿O a llegar a viejos, con una jubilación miserable, en una pensión de senior suite?

Cristóbal no es tonto, pero está al margen de todo eso. Él vive su vida. Él sonríe. Intenta, a veces, entender la mente de los demás, el funcionamiento de ese complicado engranaje que requiere de mentiras y artimañas. Pero él no es así. Por eso le cuesta. Por eso lo tratan de raro, de autista (como si eso fuera un crimen), de enfermito. Por eso también se ríen de que es un “aperger-ger-ger” (como si decir así aquello fuese signo de inteligencia), y por eso creen, precisamente, que el resto está mejor posicionado que él.

Cristóbal es un buen tipo.

Nosotros estamos mal. Y realmente mal.

Publicado por angelesmenablog

Escribo. Pienso. Vuelvo a escribir, borrar y reescribir. Vuelvo a pensar. Todavía no sé, realmente, si es que existo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: